"Sed fecundos y multiplicaos", dice la Biblia. Y, por Dios, eso es lo que hemos hecho. Solo en los últimos cien años, la población mundial se ha cuadruplicado, de apenas 2000 millones a más de 8000 millones.
"Somos demasiados", dicen algunos, que ven cómo nos encaminamos hacia una catástrofe. Pero eso ya se decía en la década de 1960, cuando ni siquiera había 4000 millones de personas. ¿Cuántos seres humanos puede albergar realmente la Tierra? Y si, de hecho somos demasiados, es válido preguntar ¿quiénes son los que son demasiados?
"Sed fecundos y multiplicaos", dice la Biblia. Y, por Dios, eso es lo que hemos hecho. Solo en los últimos cien años, la población mundial se ha cuadruplicado, de apenas 2000 millones a más de 8000 millones.
"Somos demasiados", dicen algunos, que ven cómo nos encaminamos hacia una catástrofe. Pero eso ya se decía en la década de 1960, cuando ni siquiera había 4000 millones de personas. ¿Cuántos seres humanos puede albergar realmente la Tierra? Y si, de hecho somos demasiados, es válido preguntar ¿quiénes son los que son demasiados?