Para castigar a Walid por sus desobediencias, Akmar envía a su sobrino a cobrarle dinero a Jean-Mi, un barbero, mafioso y asesino. En la barbería, Walid se da cuenta de que su tío es una figura respetada en la comunidad. Lleno de confianza, Walid visita inesperadamente a Sarah Schwartz, quien le cierra la puerta en las narices.
Para castigar a Walid por sus desobediencias, Akmar envía a su sobrino a cobrarle dinero a Jean-Mi, un barbero, mafioso y asesino. En la barbería, Walid se da cuenta de que su tío es una figura respetada en la comunidad. Lleno de confianza, Walid visita inesperadamente a Sarah Schwartz, quien le cierra la puerta en las narices.